Dicen que el viernes trece la mala suerte asoma,
entre sombras de duda y rumores que el viento toma.
Pero hoy desafío al destino y su antiguo temor,
para hacer de esta noche mi mayor esplendor.
Porque al cumplir mis quince, el miedo quedó atrás;
mi suerte la escribo yo y nadie la detendrá.